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18.08.2009
LA CÁMARA DE COMERCIO ENSEÑA A LAS EMPRESAS MADRILEÑAS A PROTEGER JURÍDICAMENTE SUS RESULTADOS EN INNOVACIÓN PARA SER MÁS COMPETITIVAS
Madrid es la Comunidad de España que más invierte en I+D+i, superando
la media europea y nacional con cerca del 2% de su Producto Interior Bruto (PIB)
entre la inversión pública y privada.
En tiempos de crisis, invertir en innovación ayuda a la
empresa a distinguirse de sus competidores, a ver aumentada su capacidad
productiva y su volumen de ventas. En este contexto, cualquier empresa que
realice esfuerzos en I+D+i ha de proteger jurídicamente sus resultados si desea
ser aún más competitiva, ya que, de lo contrario, estaría regalando sus
descubrimientos a las compañías de la competencia.
Con esta idea, y bajo el título de “La protección de
la propiedad industrial e intelectual como instrumento de competitividad
empresarial”, la Cámara de Comercio de
Madrid y el Centro de Difusión de la Innovación (CDI)
han organizado una jornada para dar a conocer a las empresas la utilidad de las
distintas modalidades de protección de la innovación, así como las posibilidades
de explotación de los resultados obtenidos a través de estos proyectos de
investigación y desarrollo.
Como han podido conocer los asistentes, el empresario cuenta
con distintos mecanismos como forma de garantizar que se rentabiliza
su inversión en I+D+i. Se trata de comprar el derecho a impedir que
otras compañías exploten industrial y comercialmente los resultados obtenidos
tras el esfuerzo realizado. Algo que adquiere especial importancia en la
Comunidad de Madrid, teniendo en cuenta que es la región de España que más
invierte en I+D+i, con cerca del 2% de su Producto Interior Bruto (PIB) entre
inversión pública y privada, superando la media europea y nacional, que
representan un 1,83% y un 1,27% de sus PIB, respectivamente.
Además, las empresas madrileñas realizan el principal
esfuerzo en investigación y desarrollo en la región, ya que acaparan el 59% de
la inversión total, casi cuatro puntos por encima de la media nacional. Un dato
que invita a tener en cuenta la protección industrial e intelectual como
instrumento que incide directamente en el posicionamiento de las
empresas frente a sus competidores.
Se entiende por propiedad industrial al conjunto de derechos
exclusivos que protegen tanto la actividad innovadora manifestada a través de
nuevos productos, procedimientos o diseños, como la actividad mercantil,
mediante la identificación en exclusiva de productos y servicios ofrecidos en el
mercado. En este sentido, cumple con dos funciones claras: incentivar la
investigación y, en consecuencia, desarrollar la industria. Aspectos que, según
la Cámara de Madrid, cobran una especial relevancia en estos tiempos de fuerte
crisis económica.
En la jornada, celebrada en la sede cameral, se ha puesto de
manifiesto cómo la propiedad industrial incide en la competitividad de
diferentes maneras. Entre ellas, destacan la reducción del riesgo a que otras
empresas copien y utilicen comercialmente una invención propia, el aumento de
los beneficios y la mejora del rendimiento de las inversiones, la proyección de
una imagen positiva de la empresa, el acceso a nuevos mercados o la obtención de
ingresos adicionales procedentes de la concesión de una licencia sobre la
patente o su cesión.
La patente como fuente de información
tecnológica
La protección bajo derechos de propiedad industrial presenta
diferentes formas, como los modelos de utilidad, los diseños industriales, las
marcas, los nombres comerciales o los derechos de autor. Y, sobre todo, las
patentes, a las que se ha prestado especial atención durante la jornada como
fuente de información tecnológica, destacando sus principales usos, ventajas y
obstáculos, entre otros aspectos.
El año pasado se presentaron en España un total de 3.783
solicitudes de patentes, superando las 3.439 de 2007, según los datos de la
Oficina Española de Patentes y Marcas. Según
explicaron los expertos de la Cámara de Comercio y del CDI, es importante que
este número crezca porque no son sólo interesantes para proteger los inventos,
sino que, además, son una fuente de información sobre el estado de la técnica
que hay que aprender a explotar. Por ello, los expertos consideraron que una Ley
de Patentes que proteja eficazmente los resultados de una investigación
constituye un elemento necesario dentro de la política española, para el fomento
de la investigación y el desarrollo tecnológico.
La Cámara de Comercio lleva tiempo centrando sus esfuerzos en
incrementar el número de empresas madrileñas que desarrollan de forma habitual
proyectos de innovación tecnológica. Por ejemplo, un total de 97 empresas de la
Comunidad de Madrid encontraron financiación nacional e internacional para sus
proyectos de I+D+i durante el año pasado a través del “Programa de
Estímulo de la Innovación de Empresas Madrileñas”, desarrollado
conjuntamente por la Cámara de Comercio y el Gobierno regional. El importe
total de dichas ayudas ascendió a 13,14 millones de euros y supuso una inversión
inducida conjunta de más de 57 millones de euros.
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